Posiblemente todo comenzó al abrigo de un café (ella) y de un cigarro (él). No estaban solos cuando hace más de 10 años el destino (o las prácticas de la facultad) les juntó. "Estudiaban" medicina, pero sobre todo vivían mucho. Sus cabezas eran un hervidero de ilusiones, inquietudes, ganas y sueños, como las de sus compañeros. Amigos, política, medicina, viajes, música, teatro, más amigos, interrail, Oyarak, Amauta, Marruecos, Cuba, India, Chile, Bolivia, Nicaragua, México, Argentina, Perú, Marsella, Montpellier,desde Kathmandu hasta el oriente de Cuba que sigan oyendo los Wail, un agustelas Barea,la tarde con coliquio en la Porlier, cenas en Vallecas y Legazpi, Vaneso y Dieguete, una previa de lujo en Camerun...... Muchas son las cosas que han ocurrido estos años, pero el sueño de recorrer el mundo entero con la mochila en la espalda se hizo cada vez más fuerte hasta que...................el sueño se convirtió en mochila. Con overbooking hasta última hora, costo salir pero cuando uno zarpa por que tiene que zarpar, no hay miedos sino ilusiones por llegar. Quien le diría que una página en su destino se está escribiendo.... Una de las historias más bonitas que le puede brindar a uno la vida, dar la vuelta al mundo en 5 inolvidables meses que habian reservado en sus vidas no tras muchos esfuerzos y trabajo por conseguirlo .
Irmina, esperamos ansiosos la descripción de todos los alimentos morados del mundo.
Jorge, "estos ............... son todos unos hijos de puta", pero eso ya lo sabemos.
Nada queda por decir, salvo esta poesía de Kavafis, "Ítaca":
Cuando emprendas el viaje hacia Itaca
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás trabas en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.
Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que - ¡con qué placer! ¡con qué alegría! -
entres en puertos nunca antes vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas y aprendas de los sabios.
Siempre en la mente has de tener a Itaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas guardado en el camino
sin esperar que Itaca te de riquezas.
Itaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías aprendido el camino.
No tiene otra cosa que darte ya.
Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado
sabio como te has vuelto con tantas experiencias,
habrás comprendido lo que significan las Itacas.
Vuestros amigos